Estos días nuestros pequeños comienzan un nuevo curso escolar. Y es normal ver todas las mañanas niños cargados con mochilas enormes, llenas de libros, cuadernos, material deportivo…etc
Podemos considerar que transportar mas de un 10-15% del peso corporal puede ser perjudicial. Ello supone que un niño de 40 kg, no debería transportar mochilas de peso superior a 4-6 kg
Algunos países como Italia han puesto en marcha proyectos de ley para regular el peso de las mochilas.
Existen, además numerosos factores que también influyen: tipo de mochila (ancho de las asas), capacidad física del niño, tiempo de traslado, forma de llevarla (un hombro o ambos, más alta o más baja), llevar otras bolsas (p. ej. de deporte)...
En general, se recomienda llevar mochilas con el menor peso posible, con bandas anchas y acolchadas, colgadas en los dos hombros, cerca del cuerpo y ni muy altas ni muy bajas.
Los carritos escolares pueden ser una alternativa para no soportar tanta carga de peso en la columna. No obstante, presentan otros inconvenientes: son más incómodos si el niño debe subir o bajar escaleras, producen una carga de tracción asimétrica en el tronco, y en general no son aceptados por los niños más mayores y adolescentes.
Se deberían estudiar alternativas a este transporte de material: Como dividir los libros de texto en cuadernillos de menos peso. O la obligación de que haya armarios o taquillas en las clases para que los alumnos puedan dejar parte de los libros y cuadernos sin la necesidad de tener que llevarlos diariamente del casa al cole, y del cole a casa.

