21 de septiembre de 2010

Kinesiotaping, el vendaje neuromuscular


Desde hace un tiempo podemos ver en diferentes eventos deportivos, que algunos de los participantes llevan una especie de vendajes muy llamativos por sus colores y los dibujos q forman.


La técnica del Vendaje Neuromuscular, también llamado “kinesiotaping”  apareció en los años setenta en Asia, sobre todo en Corea y Japón, con en el pensamiento de que el movimiento y la actividad muscular son imprescindibles para mantener y recuperar la salud. Basándose en esto, se desarrolló un esparadrapo elástico que podía ayudar en la función muscular sin limitar los movimientos corporales. Tratándose así los músculos lesionados, se activa el proceso de recuperación del propio cuerpo
Actualmente se ha hecho un hueco importante entre los terapeutas, extendiéndose su uso rápidamente por toda Europa y América

Esta nueva forma de terapia se esta utilizando en deportistas de élite, convirtiéndose en una necesidad para ellos, gracias a los resultados que se obtienen. Pero no solo se utiliza en lesiones deportivas, pues esta técnica se puede aplicar en todo tipo de pacientes, a cualquier edad y para diferentes patologías: dolores cotidianos, drenaje linfático, rotura de fibras, tratamiento de cicatrices, tendinitis, lesiones ligamentosas,…, obteniendo muy buenos resultados.



Uno de los aspectos más intrigantes del Vendaje Neuromuscular es que siempre se añaden nuevas visiones y aplicaciones mejoradas, de modo que es continuamente ampliado y reajustado. Dado que se pueden combinar y variar las técnicas básicas infinitamente, se puede adaptar la manera de aplicar el esparadrapo a las necesidades específicas de la lesión actual



Algunas de las ventajas de los vendajes utilizando esta técnica, es que permiten al paciente una movilidad completa de la articulación o músculo lesionado. Por ser resistente al agua permiten a la persona ducharse o meterse en una piscina sin necesidad de preocuparse por el vendaje. Permite una transpiración adecuada evitando acúmulos de humedad y no contienen látex, por lo que como ya hemos comentado anteriormente, lo pueden utilizar desde niños hasta adultos mayores

7 de septiembre de 2010

Mochilas escolares y dolor de espalda


 Estos días nuestros pequeños comienzan un nuevo curso escolar. Y es normal ver todas las mañanas niños cargados con mochilas enormes, llenas de libros, cuadernos, material deportivo…etc



  Estudios realizados con gran número de alumnos han intentado relacionar el dolor de espalda en niños y adolescentes con el peso de sus mochilas. Los niños que transportan bolsas escolares con un excesivo peso, tienen entre un 1,6 y un 3,4 veces más dolor de espalda que el resto

 Podemos considerar que transportar mas de un 10-15% del peso corporal puede ser perjudicial. Ello supone que un niño de 40 kg, no debería transportar mochilas de peso superior a 4-6 kg

 Algunos países como Italia han puesto en marcha proyectos de ley para regular el peso de las mochilas.

 Existen, además numerosos factores que también influyen: tipo de mochila (ancho de las asas), capacidad física del niño, tiempo de traslado, forma de llevarla (un hombro o ambos, más alta o más baja), llevar otras bolsas (p. ej. de deporte)...


 En general, se recomienda llevar mochilas con el menor peso posible, con bandas anchas y acolchadas, colgadas en los dos hombros, cerca del cuerpo y ni muy altas ni muy bajas.



 Los carritos escolares pueden ser una alternativa para no soportar tanta carga de peso en la columna. No obstante, presentan otros inconvenientes: son más incómodos si el niño debe subir o bajar escaleras, producen una carga de tracción asimétrica en el tronco, y en general no son aceptados por los niños más mayores y adolescentes.



 Se deberían estudiar alternativas a este transporte de material: Como dividir los libros de texto en cuadernillos de menos peso. O la obligación de que haya armarios o taquillas en las clases para que los alumnos puedan dejar parte de los libros y cuadernos sin la necesidad de tener que llevarlos diariamente del casa al cole, y del cole a casa.