Las agujetas son una sensación de dolor muscular localizado, que se manifiesta entre 24 y 48 horas después de haber realizado un ejercicio físico. El dolor se asemeja al pinchazo de agujas, de ahí el nombre y disminuye la movilidad y flexibilidad entre uno y cinco días.
Normalmente se dan en personas que realizan deporte ocasionalmente estando poco entrenadas, en deportistas que han tenido un periodo de recuperación y vuelven a los entrenamientos, o incluso en deportistas que pasan de entrenamientos suaves a ejercicios más intensos de lo habitual.
Por ello para evitarlas o moderar su aparición se debería realizar o iniciar el ejercicio de forma moderada y progresiva sin cambios bruscos de intensidad.
Causas
Existen varias teorías que intentan explicar las causas de las agujetas, los propios especialistas en medicina y fisiología deportiva no se ponen de acuerdo en cual de ellas puede explicar mejor ese dolor posterior al esfuerzo. Las mas generalizadas son las siguientes:
- Espasmo muscular: las agujetas se producen como resultado de pequeñas descargas eléctricas debido a la fatiga muscular
- Teoría de la microrrotura de fibras musculares: dando lugar a una reacción inflamatoría en el músculo afectado que libera sustancias que estimulan a ciertas terminaciones nerviosas para producir sensación de dolor, esto es un mecanismo de defensa en el que nuestro propio organismo nos da un aviso de que el ejercicio que lo ha causado es demasiado intenso
- Teoría del ácido láctico: esta defiende por un lado que el aumento de acidez provocado por el ejercicio físico estimula los terminales nerviosos del dolor y por otro que además el lactato se cristaliza produciendo posteriormente el dolor. Esta teoría está prácticamente descartada
- Aumento de temperatura en los músculos: el músculo se calienta durante ejercicio, lo que le provoca microlesiones en alguna zona
Prevención
No existe un método claro para prevenir y tratar las agujetas, a pesar de las numerosas investigaciones. Desde aquí no nos cansaremos de deciros la importancia de un buen calentamiento y de estiramientos antes y depués de realizar cualquier ejercicio físico.
Se ha demostrado que con los estiramientos no evitamos, pero si mitigamos y disminuimos el dolor de las agujetas.
También intentaremos realizar un aumento progresivo de la intensidad de nuestros entrenamientos, siempre empezaremos por ejercicio suave, para poco a poco ir aumentando la intensidad de los mismos. Asi conseguiremos preparar las fibras musculares para el esfuerzo.
Tratamiento
Todos hemos sufrido agujetas en algún momento de nuestras vidas, y todos hemos recurrido al remedio mas popular de tomar azucar y bicarbonato sódico. Este remedio casero era la aceptación masiva de la teoría del ácido láctico como causa. Pero como ya hemos comentado, actualmente, esta teoría esta totalmente descartada, por lo que dicho remedio no evita, ni cura las agujetas, y lo único que puede provocarnos son problemas gástricos. Por lo que desaconsejamos totalmente su uso.
Nosotros nos vamos a detener en el tratamiento que podemos realizar los profesionales de las terapias manuales. Puesto que el tomar algún tipo de antiinflamatorio, siempre sera bajo prescripción médica.
- Estiramientos: deben realizarse de acuerdo a una secuencia lógica. Puesto que después de un ejercicio intenso el músculo se encuentra contraído y acortado, los estiramientos que se realizaran serán pasivos, con extremo cuidado y suavidad. Para poco a poco ir aumentando la intensidad hasta conseguir la longitud habitual del músculo en reposo
- Masaje: comenzaremos relajando la zona con pases sedantes, después realizaremos un masaje drenante para favorecer la eliminación de sustancias acumuladas. Continuaremos con maniobras como el amasamiento o la vibración para favorecer la recuperación y la disminución de dolor, acabando con unas maniobras relajantes, con pases sedantes antes de la vuelta a la normalidad.
- Crioterapia


