30 de junio de 2010

Dolores de espalda en oficinas

La mayoría de las personas que trabajan en oficinas padecen de dolores puntuales o periódicos de espalda y cuello. Nuestro rendimiento en el trabajo puede verde afectado por estas molestias. Hay unos consejos básicos que pueden ayudarte a evitar este problema.

Las dolencias de músculos y huesos se agravan al aumentar las horas de trabajo frente al ordenador.
Aunque hoy en día los fabricantes de sillas y mesas de oficina se preocupan bastante por el aspecto ergonómico de sus productos ofreciendo múltiples regulaciones, si el usuario no sabe adaptar el mobiliario, de nada sirve.

Afortunadamente hay técnicas y ejercicios que ayudan a corregir la postura.


Los problemas más comunes son dolor de espalda, de cuello, contracturas y rigidez de la columna, y afectan a más de las tres cuartas partes de los trabajadores en oficinas. Estos problemas son debidos a posturas incorrectas que adquierimos instintivamente.
Una postura corporal correcta nos previene de lesiones y a sentirnos más cómodos cuando trabajamos.

El practicar deporte tres veces por semana ayuda a fortalecer y tonificar los músculos, evitando la aparición de lesiones. Hay que evitar el sedentarismo.
Siempre encontrarás algún deporte que te agrade, a veces se tarda en encontrarlo, pero seguro que existe.

Consejos para practicar en la misma oficina

Al sentarte en tu puesto de trabajo en la oficina hay unas reglas básicas para inducir las buenas posturas:

a) Si dispones mobiliario regulable no hay problema. Lo ideal en sentarse en la silla, bajar la elevación de la misma y apoyar lo pies en el suelo, de modo que la rodilla forme un ángulo de 90º. Esto es válido cuando dispones además de una mesa regulable en altura (llevan pocos años comercializándose), de modo que puedas bajar la mesa y apoyar los brazos sobre ella formando un ángulo mayor de 90º.

b) Si no dispones de mesa regulable en altura, el tablero de la mesa quedará muy alto si has seguido la pauta para sentarte del apartado anterior. Ahora quien manda es la mesa. Eleva la silla hasta que tus brazos apoyados en el tablero formen un ángulo mayor de 90º. Tus pies cuelgan o el ángulo que forma la rodilla no es de 90º, por lo tanto, necesitas un reposapiés para apoyar los pies, y además, el reposapiés es útil en invierno pues te aisla del frío que se transmite a través del suelo.

Sobre mantener el respaldo de la silla fijo o móvil, lo mejor es alternar. Lo importante es que tu zona lumbar esté siempre en contacto con la silla y si es posible, también los hombros.

La silla puede tener reposabrazos o no. Si los tiene, procura que queden a una altura por debajo del tablero de la mesa. Esto te permitirá acercarte.

En ambos casos, a y b, la pantalla se coloca apoyada directamente sobre la mesa, nada de colocarla sobre un paquete de hojas o un cajón. Recuerda que no hay que inclinar el cuello para mirar la pan talla, basta con mirar ligeramente hacia abajo. El borde superior de la pantalla no debe superar en altura jamás la altura de los ojos.

Cada hora, levántate de la silla y anda unos minutos.

Evita estar sentado bajo un flujo de aire acondicionado pues las contracturas son seguras.

Por último, un par de veces al día haz elongaciones con el cuello, rotándolo cuidadosa y lentamente en círculo, y relaja los hombros, haciendo círculos hacia atrás y luego hacia delante.